Dicho así queda muy exagerado ¿no? Pero es que es verdad. O al menos, si no cambiarán tu vida, sí la harán mucho más cómoda, mejorarán la forma de vivir tu casa y te facilitarán en gran medida la existencia.

¿Y no es ese un buen objetivo para este año?

Se trata de pequeñas actuaciones que tienen un gran impacto, siempre teniendo en cuenta que el término “pequeñas” aplicado a una reforma tiene un coste, aunque sea bajo. No estamos hablando de decorar un rincón. Pero es un coste, como digo, reducido, acotado, y que veremos amortizado rápidamente en términos de calidad de vida.

1. Abre la cocina al salón.

“¡Halaaa! ¡Ya empezamos a tirar paredes!” Puedo oírte desde aquí, pero no te agobies. Muchas de las acciones que propongo hoy implican algún tipo de obra,  pero ¿qué es una obra realmente? Un poco de polvo, nada más. Y los beneficios te sorprenderán.

Lógicamente, para poder llevar a cabo esta acción, cocina y salón deben ser contiguos o bien estar dispuesto a “cargarte” la habitación o espacio que haya entre ambos. La apertura puede ser total, en cuyo caso podría ser una buena idea situar entre las dos zonas la mesa de comedor, obviando el office si lo hubiera. De esta forma, tendremos un sólo comedor, con lo que optimizaremos el uso que le damos.

 Imagen 8 (MiCasa)               Vía Mi Casa

También puede ser parcial, abriendo una ventana o pasaplatos; con la cocina (con o sin mesa de office) a un lado y el salón a otro.

Imagen 4                                          Vía Pinterest

Otra opción es colocar entre ambos espacios una barra de separación, que podría servir como barra de desayunos, prescindiendo igualmente del office. En el salón podría haber mesa de comedor, si es imprescindible, o diseñar la barra de forma que funcione como tal, si tenemos suficiente espacio.

Imagen 1               Vía Pinterest

En todos los casos, conseguimos amplitud visual, al dejar que la vista recorra mayor espacio; compañía si estás cocinando y todos los demás viendo un partido en la tele; y más luz en las dos zonas.

2. Incorpora un baño a tu  dormitorio.

Esta seguramente sea la acción de las que te voy a proponer, que más obras requiere, porque dependiendo de la ubicación de los sanitarios en el baño actual, quizá haya que moverlos. También hay que tener en cuenta cuántos cuartos de baño tiene la casa; cuántas personas vivís en ella; y si es deseable prescindir de un baño de invitados (en el caso de que solo haya uno) para tener uno sólo para tí.

Si puedes permitirte ser un poquito egoísta, hazlo. Una vez lo tengas, no sabrás cómo has podido vivir sin él.

Imagen 10               Vía Pinterest

No importa si está totalmente cerrado o en parte abierto al dormitorio; si da directamente a éste o hay entre medio un vestidor; si es grande o pequeño…Mientras su único acceso sea a partir de tu dormitorio, será solo tuyo, y eso es lo que cuenta.

3. Hazte un vestidor.

Este es el sueño de muchos de nosotros: un vestidor. Ya sea tipo closet (una habitación o parte de ella, separada del dormitorio con un cerramiento) o una sencilla composición de armarios; con o sin puerta; pero que permita tener toda la ropa bien ordenada y sin agobios. Y ya el colmo si puedes tener cerca un espejo de cuerpo entero y una butaca o banco para descalzarte.

Imagen 13 (El Mueble)               Vía El Mueble

Puede ser difícil de llevar a cabo por una simple razón de espacio, pero si puedes, no lo dudes. Mejorará un 100% tu satisfacción cuando te vistas por la mañana.

Imagen 15                                      Vía Pinterest

Quizá no te quepa un gran vestidor en el dormitorio, pero tengas un ángulo en el que poner unos armarios modulares en forma de “L”. O haya una pequeña habitación al lado que no usas para nada o cuyo uso se puede derivar a otra zona de la casa (por ejemplo, si es donde tienes el ordenador, hazle un sitio en el salón). O todo lo contrario: tienes al lado una habitación grande y puedes quitarle un trozo que añadirás a tu dormitorio… Antes de renunciar, dale un par de vueltas a la distribución de tu casa, quizá sea posible después de todo.

4. Pon un armario en la entrada.

El orden es un requisito imprescindible para que una casa “funcione”. Para que te sientas a gusto en tu casa, debes tener resueltas unas necesidades básicas de ordenamiento y almacenamiento. Si cuando llegas a casa no tienes dónde dejar la chaqueta, en el mejor de los casos y si eres una persona muy ordenada, tendrás que ir hasta tu dormitorio u otra habitación para guardarla allí; y en el peor, tendrás el salón lleno de chaquetas, bolsos y mochilas del cole.

La sensación de bienestar que se deriva de tener un sitio para cada cosa, especialmente al llegar a casa, cuando tenemos que desprendernos de todo lo que traemos de fuera, es importante para tu tranquilidad mental.

Sólo necesitas 40cm. de fondo en cualquier sitio para hacer un armario, si utilizas perchas extraíbles; y si pintas las puertas del mismo color o acabado que la pared, ni siquiera notarás que está ahí, como ocurre en el recibidor que muestro, de uno de mis clientes.Antes-después-armario-recibidor-(LT)                              Foto archivo Doris Soro

6. Haz una librería a medida.

Quien dice una librería, dice un mueble de almacenaje. Puede ser que, como yo, tu problema sean los libros o a lo mejor necesitas almacenaje para esos cientos de objetos que se nos acumulan y no terminan de encontrar su sitio, como álbumes de fotos, CD’s, DVD’s, juegos de mesa…, quizá incluso vajilla o las botellas de licores.

En cualquier caso, la opción más práctica, la que optimiza más el espacio, es realizar un mueble a medida, de pared a pared y de suelo a techo, en una de las paredes del salón. No quita apenas espacio, pues para una librería apenas necesitas 25cm. de fondo y para el almacenaje del resto de objetos, pueden ser suficientes 40-45cm. Pero la capacidad que consigues es tremenda.

Imagen 18 (Nuevo Estilo)                                     Vía Nuevo Estilo

Evitas también la acumulación de varios muebles específicos para guardar cada tipo de objetos (aparador para vajilla, librería para libros, camarera para los licores), con lo que ganas mucho espacio.

Y visualmente, puede ser tan protagonista o tan discreta como quieras; pues puede dejarse abierta, sobre todo en el caso de que su principal función sea la de librería, o cerrarse incluso por completo. Y si además la pintas como la pared, pasará aún más desapercibida.

Imagen 24                                     Vía Pinterest

Nos permite reunir en ella nuestros recuerdos, cuadros, fotos, objetos decorativos, e incluso, incorporar en la misma pared la TV y el equipo de música.

Imagen 19                                         Vía Pinterest

Un imprescindible para conseguir orden y espacio en el lugar más utilizado de la casa.

7. Disfruta del exterior

Parece que sólo es posible diseñar una zona de comedor o relax en el exterior, si vives en una casa con jardín o patio. Pero no es así, hasta la terraza o balcón más modestos pueden servir para crear un pequeño oasis de tranquilidad, donde disfrutar de la luz del sol, tomar el desayuno al aire libre y relajarnos tras un día difícil.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA                                     Vía Pinterest
Imagen 27                                     Vía Pinterest
Imagen 28                     Vía Pinterest

8. Reconsidera los usos de las habitaciones

¿Qué quiero decir con esto? Pues que a veces no nos paramos a pensar en cómo usamos el espacio que tenemos y, menos aún, en cómo podríamos usarlo. Conozco mucha gente que necesita solo 2 dormitorios y tiene 3, y este último sirve para meter trastos o está ocupado con una mesa y una silla para mirar el portátil. Podría ser en este caso, que se utilizara un rincón del salón para ese fin y quedaría una habitación libre para ponerte un planchador, montar un lugar donde hacer yoga ¡o el vestidor!

Imagen 31                                                         Vía Casa Decor

O la típica habitación para invitados, con un sofá-cama triste y nada más, cuando recibes invitados un día al año. A lo mejor puedes comprar una cama hinchable para montar en cualquier sitio (que se guarda también en cualquier sitio) para ese único día, y utilizar la habitación para tus cosas los 364 días restantes.

Un caso que me he encontrado en varias ocasiones es el de dos dormitorios contiguos para dos niños, que no tienen sitio para jugar. Una solución que ha demostrado ser muy práctica es unir las dos habitaciones con un gran vano, cerrado con puertas correderas. De este modo ganamos un gran espacio que puede utilizarse a conveniencia como uno solo o como dos, y que presenta dos alternativas: seguir teniendo cada niño su dormitorio, pero ahora colocando las camas simétricas, ganamos el espacio entre ambos espacios para jugar (con la ventaja de que al cerrar las puertas vuelven a ser independientes); o reunir las dos camas en uno de los espacios, dejando el otro para sala de juegos o de estudio.

Imagen 32                                                             Vía Mi Casa

Una casa no es algo estático, sino que cambia y evoluciona al mismo tiempo que lo haces tú o tu familia, para poder seguir siendo el hogar en el que te sientas a gusto.

Si vas aplicar alguna de estas propuestas y puedo darte algunas pistas, no dudes en escribir un comentario. Y si ya los has hecho, comparte tu experiencia, ¡me encantará saber si realmente ha mejorado tu vida!