Acertar con el diseño de la cocinaVamos a explicar en una serie de artículos, pues el tema es extenso, lo que es necesario tener en cuenta para que el diseño de la cocina se adapte a nuestro estilo de vida, creando un espacio eficiente y confortable.

Hay que plantearse desde el primer momento una serie de cuestiones que nos ayudarán a calcular qué esperamos de nuestra cocina y cuáles son los cambios que hay que hacer respecto a la existente, en el caso de que vayamos a remodelarla. Examinando aspectos de la vida cotidiana en los que no solemos reparar, como la forma en que almacenas, cocinas o comes, podremos identificar los electrodomésticos y las soluciones de diseño más apropiadas para tu caso particular.

Empezaremos por chequear la forma en que utilizas o desearías utilizar la cocina, mediante una serie de preguntas respecto a varios campos:

1. Almacenamiento

Para cuántas personas hay que cocinar cada día, qué tipo de comida se sirve preferentemente, cuántas comidas se hacen en casa, cómo realizas la compra… son todas ellas cuestiones que determinarán el tipo y la cantidad de espacio de almacenaje que necesitará la cocina.

  • ¿Cocinas con una mezcla de alimentos frescos, refrigerados, congelados, secos o enlatados o hay un tipo predominante?
  • ¿Tienes suficiente capacidad en tu frigorífico, congelador o despensa para almacenar el tipo de comida que utilizas preferentemente?
  • Si cocinas sobre todo con ingredientes frescos, ¿tienes un lugar fresco y bien ventilado para almacenar vegetales y otros alimentos susceptibles de estropearse con el calor?
  • Si te gusta preparar comida con antelación y congelarla, ¿tiene tu congelador capacidad suficiente?
  • ¿Trabajas todo el día, vives lejos del supermercado o haces la compra por Internet y necesitas más espacio para almacenaje de todo tipo pues no haces la compra cada día, sino semanal o incluso mensualmente?
  • ¿Necesitas espacio para grandes bultos pues compras en packs garrafas de agua, de aceite o cartones de leche?
  • ¿Te gusta almacenar botellas de buen vino y necesitas espacio para una pequeña vinacoteca portátil o, al menos, espacio fresco lejos del horno y la placa de cocinar?
  • ¿Facilitas el uso de la cocina al situar el espacio de almacenaje cerca de la zona de preparación de alimentos, evitando despazamientos innecesarios?
  • ¿Están los alimentos a mano o muchos de ellos quedan escondidos detrás de otros de forma que para coger un bote tienes que mover tres?
  • ¿Tienes que pnerte de puntillas o agacharte para alcanzar utensilios o alimentos que utilizas diariamente?

De las respuestas que des, puedes ir deduciendo varias cosas: si necesitas más o menos armarios, o soluciones de almacenaje más eficientes como despenseros extraíbles; si necesitas un doble congelador pero un frigorífico pequeño o más bien al contrario; si te vendría bien una despensa; si el congelador te gusta más tipo arcón porque congelas productos a granel y, en ese caso, si dispones de sitio donde colocarlo; que lo que más utilizas debe estar situado entre la altura de las rodillas y de la vista…

El diseño de la cocina basado en criterios ergonómicos y estudiando bien nuestras necesidades, nos facilitará enormemente el día a día y podremos aprovechar al máximo el espacio disponible.

En posteriores artículos seguiremos elaborando nuestro programa de necesidades.

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