cómo-poner-orden-en-casaNo es fácil reconocer que tenemos un problema con el desorden. La mayoría de los desordenados, decimos que “nos gusta rodearnos de nuestras cosas” o que “sabemos exactamente dónde está todo”. Además, el orden es algo difícil de definir, cada uno tenemos una “zona de confort” diferente a este respecto. Quizá hacerte estas preguntas te sea útil para saber si necesitas, de una vez, ponerle solución al problema de ordenar la casa:

– Tienes que perder un rato cada mañana en buscar las llaves (o el monedero, o las gafas de sol…)

– Si te levantas en plena noche te tropiezas con lo que hay esparcido por el suelo.

– No tienes sitio para guardar el menaje, ni la ropa, pese a que tienes una cocina de 20m2 y un vestidor de 8 puertas.

– Abres los armarios con cuidado, para que no se te caiga nada encima.

– Guardas cosas inútiles como envases vacíos u objetos que no has utilizado en los dos últimos años.

Pero, ¿cómo pasar del caos y el desorden a la paz mental que proporciona una buena organización? En primer lugar, hemos de saber cuál es la personalidad de nuestro desorden, para poder darnos cuenta de nuestro punto débil. Básicamente encontramos las siguientes categorías:

1. El acumulador

Las personas acumuladoras lo guardan todo, absolutamente todo, desde periódicos viejos hasta trozos de cuerda. El trasfondo de su desorden está relacionado con la inseguridad. Temen que les fallen los recursos si se desprenden de algo. Deben recordar que los mercadillos y las tiendas de oportunidades, así como las bibliotecas están para algo.

2. El aplazador

“¿Para qué voy a hacer hoy lo que puedo hacer mañana?” puede ser su lema. No se dan cuenta del desgaste de energía que supone la postergación de decisiones y el desorden resultante. Para ellos, el único remedio es la acción y aprovechar la inercia del movimiento iniciado. Si es tu caso, comienza poniendo fecha a una sola cosa aplazada y no pares hasta que la termines, por ejemplo, ordenar la mesilla de noche.

3. El perfeccionista

No es que sean desordenados, ¡todo lo contrario!, pero si no tienen suficientes archivadores, todos del mismo color y con las mismas etiquetas, ni se plantean ordenar los catálogos viejos. La regla del 20/80, que dice que el 20% del trabajo trae consigo el 80% del resultado buscado, es para ellos. Si eres de este tipo, ordena los catálogos de momento y después reserva una tarde a disfrutar comprando bonitos archivadores.

4. El sentimental

Los objetos que desordenan su vida no son trastos ni basura: son recuerdos. Para reducir la cantidad de ellos, pues será imposible eliminarlos, se puede elegir una caja para cada grupo de recuerdos: de la infancia, de la universidad, de viajes con la pareja… y seleccionar solo los que quepan en ellas, deshechando el resto.

¿Cuál eres tú?  A partir de aquí va a ser más fácil aplicar algunos métodos, que veremos en posteriores artículos, que nos ayudarán a ordenar la casa y a mantenerla así.

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