Los armarios son un tema sensible en la mayoría de las casas. Bueno, en realidad el almacenamiento en general. Qué pocas personas hay satisfechas con su armario. “¡No tengo espacio para guardar!”, es una queja común. Y menos personas todavía son capaces de enseñar en cualquier momento con orgullo su interior: desorden, amontonamiento y mal aprovechamiento son problemas generalizados.

Pero hoy no vamos a hablar de orden, eso da por sí solo para otro artículo. Y tampoco de cómo elegir o diseñar un armario nuevo, que también es un asunto a meditar con calma.

Hoy quiero explicarte cómo aprovechar lo que ya tienes, cómo sacarle más partido y evitar que buscar la ropa que vas a ponerte se convierta cada mañana en un factor de estrés (otro más…)

Como en casi todo lo que tiene que ver con la decoración, también en este caso es importante pensar bien sobre el asunto antes de ponerte manos a la obra. Veamos cómo planificar tu armario paso a paso:

1. ¿Tuyo, mío o de los dos?

Si vives en pareja y hay un sólo armario para los dos, esta elección previa es fundamental. No es lo mismo dividir el espacio de que disponemos entre dos (equitativamente o no, esa es otra cuestión), que diseñar todo el interior para compartir.

Normalmente, se aprovecha más el espacio si se comparte. Es lógico, todos solemos necesitar los mismos elementos de distribución: estantes, barras de colgar y cajones. Es más práctico dividir el armario en zonas por su función, que repetir en cada cuerpo todos los elementos.

Otra alternativa es tener un espacio para cada uno, y compartir otro. Por ejemplo, en un armario de 3 módulos de 2 puertas cada uno. Un módulo podría ser para tí, con estantes para ropa plegada y barra de colgar; otro para tu pareja, con la misma distribución; y en el del centro, colocar cajones y estantes (para zapatos, complementos o sábanas), para compartir.

Compartir todo el espacio lo que permite es hacer más zonas, que de otra forma no cabrían. Por ejemplo, en el mismo armario que acabamos de proponer:

– Un módulo con dos barras de colgar (una para cada uno)

– Un módulo con cajoneras y estantes para zapatos, complementos o ropa de casa, si no dispones de un armario específico para ello, como comentaba antes.

– Un tercer módulo en el que se podría poner un separador vertical y dejar así un espacio con una pequeña barra para colgar ropa larga (abrigos, vestidos…) y en la otra parte colocar más estantes; otras dos barras (para ropa de largo medio) o barra y estantes de nuevo, según nuestras necesidades.

Distribución-armarios2. ¿Qué meto en el armario?

Este es otro punto a considerar. ¿Pondrás sólo ropa? Si es así, ¿la de la temporada o la de todo el año? ¿También sábanas y toallas? La decisión dependerá de si acostumbras o no a hacer cambio de armario cada temporada; de si tienes otros armarios para usos específicos (para chaquetas, para la ropa de casa, etc.); y, principalmente, del tamaño del armario.

Y, naturalmente, esta decisión influirá en la distribución interior, porque tanto si guardas ropa de otras temporadas, que recomiendo poner en grandes cajas, como si pones también la ropa de casa (sábanas y toallas), necesitarás más estantes que sólamente para tu ropa de vestir.

3. ¿Cómo lo guardo?

Haz una lista de todo lo que vayas a guardar y considera cómo te gusta guardarlo. En el caso de la ropa, hay quién lo pliega todo, mientras que otros cuelgan hasta las camisetas. Quien guarda los zapatos en su caja cada vez que se los quita y quien prefiere tenerlos a la vista. Quizá no te guste guardar la ropa interior en el armario, sino en una cómoda o en las mesillas, por lo que necesitarás menos cajones… y así hasta el infinito. Hay tantas formas de ordenar, como personas.

Foto 1

                     Vía Pinterest

Según la cantidad que tengas y cómo la guardes, necesitarás más o menos estantes, barras y cajones. Esto unido a los dos puntos anteriores, te dará la base para saber qué elementos debe contener la estructura del armario.

En cualquier centro de bricolaje o ferretería grande puedes comprar cajoneras y estantes, así como barras, pantaloneros y otros elementos específicos. También puedes recurrir a tiendas de muebles o incluso, si quieres algo a medida o con el mismo acabado que tienes actualmente, a un carpintero.

4. Ordena por función.

Otra variable a considerar, sólo posible cuando contamos con metros de sobra, es cómo organizo la ropa dentro del armario.

Si el espacio escasea, lo optimizamos guardando camisas con camisas, pantalones con pantalones, etc.

Pero otra posibilidad es hacerlo por el tipo de ropa. Es decir, por la función que tiene. Por ejemplo, guardar en un estante toda la ropa de deporte (camiseta, mallas, chaquetilla); o en otro toda la ropa que utilizas para estar en casa; o en un módulo aparte la ropa que ya tiene una puesta,y que no está bastante sucia para lavarla pero no quieres guardarla con el resto. Como decía, las posibilidades son enormes.

5. Piensa la casa como un conjunto de almacenaje.

Solo hay dos posibilidades si tienes cosas que no te caben en el armario: o les haces sitio eliminando parte de la ropa que tienes; o las reubicas en otro lado. En general, tendemos a la acumulación por múltiples razones Si te interesa el tema, mira el artículo “Cómo ordenar la casa ¿Por dónde empiezo?”

Si no tienes intención de desprenderte de nada, es momento de mirar la casa en su conjunto y pensar de dónde puedes sacar sitio extra. A modo de pequeña guía, estas son algunas de las soluciones más comunes:

– Comprueba si tienes espacio en el recibidor para hacer un armario para chaquetas. Realmente es el sitio más adecuado, por lo práctico que resulta colgar allí el abrigo nada más llegar, y sólo necesitas 40cm. de fondo para  que empiece a ser útil (utilizando barras extraíbles, en lugar de fijas).

-Coloca una cómoda o cajonera alta, más estrecha, en un rincón del dormitorio para ropa interior, pijamas, etc.

– Utiliza mesillas con cajones, que te resolverán también el problema de la ropa interior y complementos.

– La ropa de casa puede dividirse entre varios espacios: toallas en el mueble bajolavabo, manteles en la cocina o el aparador del comedor, y sábanas en una cómoda o en un arcón abatible a modo de somier.

– Esta última solución, sin robar ni un metro de espacio, tiene una capacidad de almacenaje de casi 1m3. Aquí puedes guardar cosas voluminosas, desde ropa de esquiar, hasta edredones o maletas.

– Un pasillo un poco ancho, te permitiría hacer un mueble bajo y estrecho en el que guardar todos los zapatos de la familia. Un fondo útil de 15cm. es suficiente si se guardan en vertical, sujetos por varillas, o en sus cajas.

Foto 3

                      Vía Pinterest

Cuando tengas realmente ordenado tu armario, con todas tus cosas a mano, sin que tengas que mover siete prendas para coger una, experimentarás una satisfacción cada vez que lo utilices, difícil de explicar.

¿Te animas a empezar el año con una casa más práctica?

Si tienes alguna duda, quieres compartir algún truco con nosotros o simplemente decir qué te ha parecido este artículo, escribe un comentario. ¡Estaré encantada de responderte!