La calidad estética de una cocina depende en gran parte del acabado que se elija para su encimera, lo que, unido a la necesidad de elegir bien un material que ha de soportar un desgaste continuado, hace difícil la elección.

El estilo decorativo que queramos para nuestra cocina, determinará en gran parte la elección de la encimera, pero aún así, en los dos grandes grupos en los que podemos dividir los estilos de esta estancia: cocina tradicional/rústica y cocina de estética actual, hay varios candidatos.

COCINA TRADICIONAL

Los materiales más usados hasta hace unos pocos años en la cocina, son los naturales que, salvo alguna excepción, son fundamentalmente los que siguen:

1. Piedras naturales. Entre ellas contamos con el mármol, material por excelencia en las encimeras de cocina. Su gran belleza hace que sea una opción estéticamente muy aceptable, aunque es muy poroso y se mancha con facilidad con grasas y ácidos (por ejemplo el del limón, el del vinagre…), lo que lo convierte en un material muy delicado. Uno de los más utilizados es el Blanco Macael, nacional, aunque también los hay de importación en una gran variedad de colores, pero su precio se encarece considerablemente.

El granito tiene una estética muy particular, aunque los hay en una gran variedad de colores, pero tiene la ventaja de que es un material prácticamente indestructible. Soporta perfectamente el calor directo, no se raya, no se mancha, tiene una gran resistencia a los golpes y envejece bien. Otras piedras utilizadas en encimeras, aunque en menor proporción, son las calizas y las areniscas, normalmente en colores claros, o la pizarra, conacabados muy diversos.

2. Madera/estratificados o laminados. La madera maciza, generalmente de haya o roble, se utiliza sobre todo en cocinas de aire campestre. Normalmente se presenta en piezas alistonadas a contraveta, es decir, “a tacos” de madera combinando vetas en distintas direcciones para equilibrar las tracciones y que el material no se combe. Hay que tratarla con un producto sellador o impermeabilizante debido a su escasa resistencia al contacto con el agua. No es especialmente resistente a los golpes y arañazos y no es una opción barata. Pero es cálida y muy atractiva y envejece bien, como todos los materiales naturales.

Imitando el acabado de la madera y con el fin de abaratar el producto y aumentar su resistencia, surgen el laminado o estratificado. Es un material sintético, compuesto por varias capas de material celuloso mezcladas con resinas sintéticas, unidas a presión, lo que lo convierte en un producto bastante duro. Su punto débil es el calor (no pueden apoyarse sobre él recipientes calientes), y la facilidad con que se raya. Mejoran su resistencia los laminados a alta presión, moldeados a una presión superior a 70kg/cm2, más del doble que uno normal.

3. Cerámica. Se emplea normalmente en cocinas rústicas. Es resistente al calor y al rayado, pero sensible a los golpes. La limpieza del material en sí es fácil, pero hay que tener más cuidado con las juntas para mantenerlas en perfectas condiciones.

COCINA ACTUAL

1. Acero inoxidable. Estas encimeras están compuestas por un corazón de aglomerado, generalmente DM, hidrófugo e ignífugo, cubierto por una chapa de acero de entre 1 y 2 mm. de espesor. Relegado hasta ahora a las cocinas industriales, empieza a verse en las viviendas particulares precisamente por satisfacer de forma óptima todos los criterios de usabilidad exigidos a una encimera. Es un material absolutamente higiénico. Su superficie sin poros ni juntas impide que las bacterias y otros microorganismos se adhieran y puedan sobrevivir en ella. Es inmune a las manchas y ataques de ácidos, y es capaz de resistir las tensiones más extremas. Aunque enseguida se notan las salpicaduras, se limpia muy fácilmente. Su principal inconveniente es su facilidad para rayarse, pero siempre hay que tener en cuenta que las rayas son lo mismo que las arrugas enun asiento de piel: una característica propia del material, que hay que aceptar como tal y que lo hace envejecer con dignidad.

2. Materiales sintéticos. Son materiales fabricados a raíz de la compactación de una mezcla de piedras y otros materiales, generalmente resinas. Esta combinación permite crear encimeras muy resistentes, con características propias según el material utilizado.

El compuesto de roca caliza se hace con caliza triturada (generalmente mármoles), polvo de carbonato cálcico y resina poliéster, que aporta cierto grado de elasticidad, mejorando su resistencia a los impactos. Tras los procesos industriales, el resultado es parecido al mármol natural, pulido y abrillantado como aquel, pero menos poroso y, por lo tanto, mucho más práctico.

El compacto de cuarzo es un material fabricado con un 955 de cuarzo y un 5% de pigmentos colorantes y resinas de polímeros. Se ha convertido en una de las opciones más utilizadas por su enorme resistencia (en la escala de Mohs puntúa un 7, con el máximo dado por el diamante con un 10), y su nula porosidad, lo que lo convierte en un material fácil de limpiar, duradero y bello. Hay varios productos de este tipo con nombre propio. Por ejemplo el Silestone, casi sinónimo de este material, fabricado por Cosentino, que actualmente se fabrica con un tratamiento antibacteriano aplicado al 100% de su masa, lo que garantiza la máxima higiene.

También encontramos el Quartz Compaq, uno de los productos más prestigiosos entre los compactos de cuarzo y de los que tienen una gama de acabados más llamativa.

Algo diferente es el Corian, marca que comercializa un producto resultado de una avanzada mezcla de minerales naturales y de polímero acrílico. Su amplia carta de acabados es sólo una de sus virtudes. A las características del resto de los compactos, se suma la falta absoluta de juntas (son totalmente imperceptibles). Este material se talla como si de madera se tratase, se puede moldear, termoformar o hacer incrustaciones, permitiendo fabricar la cubeta del fregadero, por ejemplo, en la misma pieza que el resto de la encimera. Las opciones de diseño son ilimitadas. Puede repararse in situ si fuera necesario, aunque su resistencia a los impactos y al rayado es enorme. Su único inconveniente es el precio, más elevado que cualquiera de las otras opciones.